1. Parte
Conceptos y
Antecedentes
1. Clima organizacional
Ambiente físico
Características estructurales
Ambiente social
Características personales
Comportamiento organizacional
2. Satisfacción Laboral
“estado emocional positivo o
placentero resultante de la percepción subjetiva de las experiencias laborales
de la persona”.
Edwin A Locke propusó tres factores:
- Físico-Económica
- 2. De relaciones humanas
- 3. Desarrollo.
Ansfried B. Weinert :
Existe la influencia de aspectos psicológicos
como reacciones afectivas y cognitivas
•
Satisfacción Intrínseca : Base Afectiva
Dificultad- interés – autonomía
•
Satisfacción extrínseca : Base Cognitiva
Fuentes
externas al empleado
Relaciones
con los compañeros
Cadenas
de Mando.
5 Factores generales que intervienen
en la satisfacción laboral
- Paga: La cantidad recibida y la sensación de equidad de esa paga.
- 2. Trabajo: Tareas interesantes y proporcionan oportunidades de aprendizaje y de asunción de responsabilidades.
- 3. Oportunidad de ascenso:
- 4. Jefe: La capacidad de los jefes para mostrar interés por los empleados.
- 5. Colaboradores: El grado de compañerismo, competencia y apoyo entre los empleados.
Satisfacción y
Motivación
•
No son dependientes entre sí.
•
La motivación influye en la satisfacción
reflejado en el desempeño y resultados productivos.
Cita
“un empleado puede estar satisfecho con su trabajo, pero no
motivado, se trata de aquel individuo que evalúa favorablemente su situación
profesional, pero cuyo esfuerzo no proporciona niveles de desempeño
elevados” (Cavalcante, 2004)
Circunstancias
Individuales que influyen.
•
Edad
•
Tipo de Educación
•
Expectativas de vida
•
Mandato Social
•
Mandato Familiar
2. Parte.
Teorías de la satisfacción en el trabajo y de la motivación del
trabajador.
La
motivación y la satisfacción en el trabajo
son un objeto de estudio que ha
dado origen a múltiples teorías, las cuales se centran básicamente en descubrir el porque de la conducta
humana. Como consecuencia de esto se han generado una serie de teorías las cuales se describirán a continuación:
Teorías
de Contenido: Agrupa aquellas teorías que
consideran todo aquello que puede motivar a las personas
1.
Jerarquía
de las necesidades de Maslow: Su teoría de la Pirámide se basa en una jerarquía de las necesidades que las personas
necesitamos cubrir
2.
Teoría
bifactorial de Herzberg:
3.
Teoría
de la existencia, relación y progreso de Alderfer:
Se
sustenta en la agrupación de las necesidades humanas en las tres categorías
mencionadas
4.
Teoría
de las tres necesidades de Mc Clelland: Redujo
a tres estas necesidades: necesidad de pertenencia o afiliación, necesidad de
realización o logro y necesidad de poder o control
Teorías de Procesos: Agrupa aquellas
teorías que consideran la forma (proceso) en que la persona llega a motivarse.
1.
Teoría
de las expectativas de Lawler:
2.
Teoría
de la equidad de Adams: Considera que a los empleados además de interesarles la obtención de recompensas por su
desempeño, también desean que estas sean equitativas, lo
que transforma en más compleja la motivación. Es decir existe una tendencia a comparar los aportes (esfuerzo) y resultados
(recompensas)
3.
Teoría
de la modificación de conducta de Skinner: El refuerzo
positivo consiste en las recompensas por el trabajo bien efectuado, produciendo
cambios en el comportamiento, generalmente en el sentido deseado.
Nosotros vamos a describir dos
teorías que han contribuido de manera más importante al desarrollo de los
modelos de la satisfacción y la motivación en el trabajo:
A.
La teoría de los dos factores o Bifactorial de Herzberg (1967)
Herzberg basa su teoría en el ambiente externo y en el trabajo del
individuo (enfoque orientado hacia el exterior). El psicólogo Frederick
Herzberg propuso esta teoría al creer
que la relación que un
individuo tiene con su trabajo es básica y que su actitud hacia el mismo puede determinar su éxito o fracaso.
La
teoría bifactorial tuvo
como sustento los estudios que Frederick Herzberg junto con su grupo de
investigación desarrollaron en empresas de Pittsburgh, Estados Unidos. La
investigación consistía en un cuestionario en el cual se preguntaba a
ingenieros y contadores acerca de los factores que producían satisfacción e
insatisfacción en su trabajo. Herzbreg investigó la pregunta, “¿Qué desea la
gente de sus puestos?” Les pidió a las personas que describieran con todo
detalle aquellas situaciones en que se sintieron muy bien o mal en relación a
sus puestos. Luego se tabularon y categorizaron estas respuestas.
Con esta investigación, Herzberg llegó a la conclusión de que las
respuestas que la gente daba cuando se sentía mal (Factores intrínseco) como logros
reconocimiento y responsabilidad, se relacionaron con la satisfacción con el
puesto.
Además dijo que los datos
sugieran que lo opuesto de la satisfacción no es insatisfacción, como se creía
en la forma tradicional. La eliminación de las características insatisfactorias
de un puesto no necesariamente hace que el puesto sea satisfactorio. Los
factores que llevan a la satisfacción con el puesto se les separa y son
diferentes a los que conducen a la insatisfacción con el puesto
Este autor propone que la motivación en el trabajo, se caracteriza
por dos tipos de necesidades que afectan de manera diversa el comportamiento
humano:
- Factores higiénicos o factores extrínsecos: Están relacionados con la insatisfacción, pues se
localizan en el ambiente que rodean a las personas y abarcan las condiciones en
que desempeñan su trabajo. Como esas condiciones son administradas y decididas
por la empresa.
Estos factores están fuera del control de las
personas, entre ellos el salario, los beneficios sociales, el tipo de dirección
o supervisión que las personas reciben de sus superiores, las condiciones
físicas y ambientales de trabajo, las políticas y directrices de la empresa, el
clima de relaciones entre la empresa y las personas que en ella trabajan, los
reglamentos internos, el estatus y el prestigio y la seguridad personal. Son factores de contexto y se sitúan en el ambiente
externo que circunda al individuo.
Según las investigaciones de Herzberg, cuando los
factores higiénicos son óptimos, sólo evitan la insatisfacción de los empleados,
pues no consiguen elevar consistentemente la satisfacción y cuando la elevan,
no logran sostenerla por mucho tiempo. Pero, cuando los factores higiénicos son
pésimos o precarios, provocan la insatisfacción de los empleados.
A causa
de esa influencia, más orientada hacia la insatisfacción, Herzberg los denomina
factores higiénicos, pues son esencialmente profilácticos y preventivos: evitan
la insatisfacción, pero no provocan satisfacción. Su efecto es similar al de
ciertos medicamentos: evitan la infección o combaten el dolor de cabeza, pero
no mejoran la salud. El autor también
los llama factores de insatisfacción.
- Factores motivacionales o factores intrínsecos: Están relacionados con la satisfacción en el cargo y
con la naturaleza de las tareas que el individuo ejecuta. Por esta razón, los
factores motivacionales están bajo el control del individuo, pues se relacionan
con aquello que él hace y desempeña.
Estos factores involucran los sentimientos
relacionados con el crecimiento y desarrollo personal, el reconocimiento
profesional, las necesidades de autorrealización, la mayor responsabilidad y
dependen de las tareas que el individuo realiza en su trabajo.
Según el autor el efecto de estos
factores sobre el comportamiento de las personas es mucho más profundo y
estable; cuando son óptimos provocan la satisfacción en las personas. Sin
embargo, cuando son precarios, la evitan. Por el hecho de estar ligados a la
satisfacción de los individuos, también se les llama también factores de
satisfacción.
Herzberg destaca que los factores responsables de la satisfacción
profesional de las personas están totalmente desligados y son distintos de los
factores que originan la insatisfacción profesional. Para él, "el opuesto
de la satisfacción profesional no sería la insatisfacción, sino ninguna
satisfacción profesional; así mismo, el opuesto de la insatisfacción
profesional sería ninguna insatisfacción profesional, y no la
satisfacción".
Por lo anterior, los factores que conducen a la satisfacción en el
trabajo son independientes y diferentes de los que conducen al descontento en
el trabajo. Por lo tanto, los administradores que buscan eliminar factores que
creen el descontento en el trabajo pueden traer armonía pero no necesariamente
motivación. Estos administradores sólo apaciguan su fuerza laboral en lugar de
motivarla. Debido a que no motivan a los empleados, los factores que eliminan
el descontento en el trabajo fueron caracterizados por Herzberg como Factores
de Higiene (factores que eliminan la insatisfacción). Cuando estos factores son
adecuados, las personas no estarán descontentas; sin embargo, tampoco estarán
satisfechas.
Para motivar a las personas en su puesto, Herzberg sugirió poner énfasis
en los motivadores (factores que aumentan la satisfacción por el trabajo), los
factores que incrementarán la satisfacción en el trabajo. La satisfacción e insatisfacción son dos dimensiones diferente y no los
polos opuestos de una misma cosa.
Esta teoría de los dos factores de Herzberg afirma que:
La satisfacción en el cargo es función del contenido o de las actividades retadoras y estimulantes del cargo que la persona desempeña: son los factores motivacionales o de satisfacción.
Esta teoría de los dos factores de Herzberg afirma que:
La satisfacción en el cargo es función del contenido o de las actividades retadoras y estimulantes del cargo que la persona desempeña: son los factores motivacionales o de satisfacción.
La insatisfacción en el cargo es función del contexto,
es decir, del ambiente de trabajo, del salario, de los beneficios recibidos, de
la supervisión, de los compañeros y del contexto general que rodea el cargo
ocupado: son los factores higiénicos o de insatisfacción.
B.
El modelo de las determinantes de la satisfacción en el
trabajo o teoría de las expectativas de
Lawler y Porter (1968)
Sostiene que la satisfacción laboral es el resultado más que la causa de
desempeño.
Diferentes niveles de desempeño desembocan en diferentes retribuciones, este
produce a su vez diferentes niveles de satisfacción laboral. Así, dependiendo de su desempeño, el
empleado recibirá diferentes retribuciones a su esfuerzo, por lo que tendrá
diferentes grados de satisfacción laboral.
Estos autores sugieren que la ejecución es función de tres variables:
1.
El esfuerzo que la persona hace:
2.
Las habilidades que posee:
3.
La percepción de rol que cada individuo tiene:
Esfuerzo: Es la cantidad de energía que un individuo gasta en una determinada
situación, es decir qué tan fuerte tiene que trabajar para realizar una tarea. El
esfuerzo está condicionado por el valor percibido de las recompensas y por la
probabilidad subjetiva de que la recompensa dependa del esfuerzo. El valor de las recompensas se
refiere a la atracción que los productos o recompensas tengan para el
individuo. Esas preferencias pueden ser estables, pero también pueden cambiar
de acuerdo con las circunstancias del ambiente.
Los factores que
influyen en el valor de una recompensa o de un producto son fundamentalmente los
relacionados con la satisfacción de necesidades. Estos autores toman como marco de referencia el modelo
de necesidades de Maslow.
La probabilidad de que las recompensas dependan del esfuerzo,
se refiere a una expectativa subjetiva acerca de la posibilidad de que las
recompensas que él desea, las conseguirá de acuerdo con el nivel del esfuerzo. Esa
probabilidad está conectada con la ejecución en el sentido de que las
recompensas se perciben dependientes de la ejecución y ésta a su vez
depende del esfuerzo.
Habilidad: Es la capacidad real de la persona para ejecutar una tarea. Incluye
aspectos como: inteligencia, habilidades manuales, rasgos de personalidad. Son
todas aquellas variables que establecen las diferencias individuales y que son
más o menos estables o que no cambian a corto plazo.
Percepción del rol: Se refiere a la clase de actividad y de conducta que el
individuo siente que debe llevar acabo para ejecutar su tarea con éxito. La
percepción del rol determina la dirección a la que se aplica el esfuerzo. La influencia de esas percepciones en la
obtención de las recompensas dependerá del grado de correspondencia entre las
percepciones del individuo y las de la persona que lo tiene que evaluar. Es
decir, que la exactitud de la percepción es más importante que la misma
percepción del individuo
La relación de estas variables se puede sintetizar diciendo
que un mayor esfuerzo llevará a una mejor ejecución en la medida en que se
tengan habilidades pertinentes para la tarea y en la medida en que sus
percepciones del rol sean congruentes con las de aquellos que tienen que
evaluar su ejecución.
3. Parte
8 maneras de motivación laboral
1. La adecuación del trabajador a su puesto de
trabajo. Ya desde el momento de la contratación, tenemos que ver si esa persona
además de estar preparada para el puesto para el que le contratamos, también le
gusta y se va a sentir cómodo con él. Un trabajador que no está capacitado para
el puesto que va a ocupar, se va a desmotivar, ya sea por aburrimiento si sus
capacidades son mayores, o por estrés si son inferiores.
2. Integración y acogida de nuevos empleados. Es muy importante que
todos los empleados se sientan parte de la empresa, del equipo, pero más
importante aún que se sientan así los recién llegados. La integración del
personal en el equipo es primordial para que la comunicación fluya y el buen
ambiente se contagie de unos a otros, generando optimismo y ganas de trabajar,
sabiendo que todos forman parte de un equipo, que no hay nadie en el banquillo.
3. Marcarnos metas y objetivos. Tanto la empresa como el trabajador
individual, deben tener unas metas y objetivos que alcanzar en cada periodo de
tiempo dentro de la empresa. Igual que las empresas se ponen un objetivo de
facturación cada año, y que intentan cumplir, cada trabajador debe tener
objetivos personales y de equipo, que les anime a superarse y colaborar todavía
más por el bien común.
4. Buena valoración salarial o económica. Puede parecer un
tópico, y aunque hoy en día el dinero ya no es lo primordial, todavía es la
forma más directa de valorar a un trabajador. Hay que evitar crear agravios
comparativos entre trabajadores del mismo puesto, y valorarlos por lo que
aportan. Quizá una parte en variable también hará que los empleados se
impliquen más, dado que quien más aporta, más se beneficia, y con ello la más
beneficiada al final es la empresa.
5. Incentivos y premios. Si bueno es marcar objetivos y metas,
mejor es premiarlos. Aunque pudiera sonar como un juego infantil, nos hace
ilusión tener beneficios o premios por el trabajo bien hecho. Se llama
reconocimiento y puede ser desde una paga extra, días libres, un regalo, un premio
en forma de viaje, etc. Hay muchas maneras de motivar, y cada trabajador tiene
diferentes necesidades.
6. Mejora de las condiciones de trabajo. No es motivador no
tener las herramientas adecuadas para trabajar. Por ejemplo que un contable
tenga que utilizar papel, lápiz y calculadora para llevar la contabilidad en
lugar de un software apropiado, o que un delineante tenga que hacer los planos
a mano con tinta china, y competir con programas avanzados que utiliza la
competencia. Además de las herramientas directas, podemos hablar de las
indirectas, como tener una cafetera y un pequeño office con Microondas por si
alguien quiere comer, o una zona de descanso cuando la gente trabaja en tareas
de mucha concentración, etc. Una oficina bien acondicionada y unas buenas
herramientas de trabajo lo hacen todo mucho más sencillo.
7. Formación y desarrollo profesional. Todos los
trabajadores suelen tener como objetivo ascender y mejorar su posición en la
empresa, tanto por profesionalidad como por el aumento salarial. Ver que tienen
formación, que les ayuda a hacer las cosas mejor, más eficientemente, y con más
calidad, les motiva. Y al hacerlo, comprenden que también pueden ascender si
llegan a un nivel de conocimiento y práctica adecuado.
8. Evaluación del rendimiento. Aquí entramos en un terreno más
complejo. En la mayoría de casos, ni el propio trabajador es consciente de si
trabaja realmente bien. Se puede tener la sensación de que se es productivo,
pero que la realidad sea diferente. Para saberlo hay diferentes técnicas, ya
sea por objetivos cumplidos, por ventas, o por medición de productividad en
función de tareas realizadas en un periodo de tiempo. También existen programas
como Workmeter que generan esa información
para el trabajador.
En resumen, hay
muchas herramientas que nos permiten mejorar la motivación del trabajador,
muchos puntos a tener en cuenta y que dependen de la empresa. Pero al final todo se resume en una frase: felicidad en el
trabajo
“Todos somos
parte de un sistema: la familia, los amigos, el trabajo. Para entender lo que
ocurre, es necesario saber qué lugar ocupamos en cada sistema. Por eso el juego
de roles. Durante los talleres, las personas se reconocen a sí mismas y su
situación laboral, a través de lo que está pasando a otras personas. Así
conseguimos eso que nos estorba y luego podemos emprender acciones que nos
lleven a una vida más feliz”, señala
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